Los seres humanos no podemos permanecer aislados ni
mucho menos sin comunicarnos. A través de la comunicación expresamos ideas,
traducimos nuestros sentimientos; la comunicación nos permite relacionarnos
unos con otros; en general, vivir en sociedad.
La comunicación es importante porque nos ayuda a
construir mejores relaciones con otros: entre los miembros de una familia, entre
parejas, entre amigos, con nuestros compañeros de trabajo. De la calidad de la
comunicación depende el tipo de relación que queremos construir. Muchas
familias, por ejemplo, presentan serios problemas con la comunicación, lo que
los lleva a tener otros problemas como la falta de respeto, deshonestidad,
incluso la violencia verbal.
Una forma útil para mejorar nuestra comunicación, es ser
conscientes del mensaje que queremos transmitir; conscientes del medio que elegimos para hacerlo llegar y de nuestra intención.
Todas las personas no tienen la misma habilidad para escuchar; de hecho, escuchar activamente (con todos los sentidos), es una habilidad que
se desarrolla con práctica y constancia. Es por esta razón, que antes de
transmitir un mensaje debemos tener en cuenta la capacidad de escucha de
nuestro interlocutor y analizar la mejor forma de entregarle el mensaje para
asegurar un buen entendimiento de su parte. Por ello, mientras más claro
tengamos lo que queremos transmitir, lo definamos con detenimiento,
estableciendo un orden en las ideas y describiéndolas claramente, así como
nuestra verdadera intención; será mejor para asegurar un mensaje adecuado.
Luego de decidir y definir el mensaje, escogemos un
medio adecuado para transmitirlo, y el medio se elige de acuerdo a la
importancia e intención que le asignamos al mensaje y de las capacidades
comunicacionales de nuestro interlocutor. Hay algunas personas que prefieren
escuchar, otras que prefieren leer, otras que prefieren que el mensaje esté
acompañado de imágenes o dibujos. Cuando no somos capaces de darnos cuenta de
este detalle, entregamos el mensaje como nosotros consideramos sería la mejor
forma de entenderse; sin
embargo, no importa lo que nosotros creamos cuando de comunicación se trata,
sino de que ésta comunique claramente lo que queremos.
Cuando escuchamos que las personas en su lenguaje usan
frases como “yo lo veo de esta forma”, “no está claro para mí”, nos da indicios de que la persona es visual; es decir, que dará importancia a lo que vea. Si la persona usa “mi voz interior me dice
que es mejor así”, “a mí no me suena bien”, esto podría indicar que la persona
prefiere escuchar. Y cuando el interlocutor dice, “para mi es más tangible
así”, “eso no me atrapa”, indicaría que la persona prefiere que el mensaje esté
acompañado de imágenes o señales más claras.
La comunicación es un proceso largo y complejo, que
requiere práctica y estudio, sin embargo, estos tips te podrían ayudar a ser
consciente sobre el acto de comunicar. Recuerda que la mayoría de problemas
relacionales se deben a la falta y calidad de la comunicación.
Eduardo Farfán Cedrón

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