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El Coaching: ¿Qué es y para qué sirve?

Es normal que las personas busquen mayor bienestar: en el trabajo, el hogar, el círculo familiar o social, la universidad, etc. A veces sienten o piensan que les falta “algo” para estar completamente satisfechos o felices con sus vidas dentro de ésas áreas, pero no saben qué es exactamente ese “algo”. Inician su búsqueda a través de la reflexión, donde aparecen ideas o pensamientos de todo tipo, buenos y no tan buenos. Sin embargo, no logran encontrar las claves y “soltar” esos nudos creados a lo largo de su vida, y muchas veces terminan más confundidos.
Un proceso útil y que conduce a las personas a esclarecer sus pensamientos, emociones y acciones es el Coaching. El Coaching consiste en liberar el potencial de una persona para incrementar al máximo su desempeño. Consiste en ayudarle al Cliente a aprender en lugar de enseñarle (Timothy Gallwey).
El proceso de Coaching ayuda a una persona (el Cliente) a elevar su nivel de rendimiento para ser más eficiente: ser mejor trabajador (a), mejor jefe (a) o gerente, mejor pareja, mejor padre o madre, mejor estudiante, o lo que tú estés buscando hacer mejor. El Cliente elige las áreas de su vida que más le interesan mejorar, las que son importantes para la persona y que necesitan estar equilibradas a lo largo de su vida para incrementar su bienestar global.
La metodología que uso como Coach permite que el Cliente defina claramente a dónde quiere ir. Los resultados que alcanza son tangibles y claros para él o ella. Cada sesión es estructurada y tiene un objetivo definido por el Cliente. Es decir, el Cliente está siempre guiado y soportado por el Coach; y lo más importante, sabe lo que quiere alcanzar y qué camino tomar; pues la clave del proceso es que las respuestas se encuentran en la misma persona (Cliente). El Coach facilita el camino para encontrar esas respuestas.
El Coaching no es psicoterapia, no trata trastornos psicológicos, tampoco es mentoreo y mucho menos consultoría. El Coaching como tal y estudiado de la manera correcta no mezcla estos conceptos, pues para cada uno hay metodologías específicas que no se deben confundir. El Coach nunca te dice qué hacer, ni cómo conducir tu vida, sino que a través de una secuencia de pasos y de la plena confianza en la capacidad del Cliente, permite que éste tome consciencia de lo que piensa, siente y hace, y el Cliente decide qué hacer con todo ello.
Los clientes que he tenido han alcanzado resultados sorprendentes. A lo largo del proceso el Cliente aprende a auto gestionarse, a conocerse a sí mismo, incluso puede ser su propio Coach. Puedes buscar alternativas que incrementen tu rendimiento y bienestar, con el soporte de profesionales capacitados y especializados que te guíen en este proceso, el Coach es uno de ellos. El futuro es hoy, aprovéchalo, no lo dejes pasar sin ser el protagonista.

Eduardo Farfán Cedrón


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