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Adaptación

¿Cuántas cosas nuevas has aprendido en estos últimos casi dos meses? ¿Te costó mucho aprenderlas? Podemos darnos cuenta que las circunstancias asociadas a la pandemia del COVID-19 nos ha presentado versiones de nosotros mismos que estaban escondidas, hasta desconocidas, como: tolerar el encierro prolongado, nos convertimos en chefs, profesores de niños, consejeros de amigos y la pareja, incluso fuimos capaces de lavarnos las manos más de una vez al día! ¿Y por qué cambiamos nuestros hábitos? porque no nos quedó de otra!, claro está. Nos sentimos obligados a hacerlo, no teníamos ayuda, teníamos que hacerlo nosotros mismos, o sufríamos las consecuencias de no hacerlo. Inicialmente, muchos de nosotros negamos tal situación, pensando que era una exageración todo lo que recomendaban, que era pasajero y que ya pasará. En la medida que pasó el tiempo la ansiedad creció y sentimientos de frustración, rabia, pena, afloraron y durante varios días nos gobernaron, afectándonos y también a los que ...
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El lenguaje de tus pensamientos

“ Yo pienso, por lo tanto soy ”. Descartes, famoso por esta frase, nos invita a estar en constante apertura a la duda. ¿Es posible dudar de nuestros pensamientos? ¿Cómo sabemos si nuestros pensamientos son reales? Los pensamientos pueden formarse a partir de una imagen, recuerdo, sonido, aroma, sabor, textura, y todo aquello que es posible percibir a través de nuestros sentidos. Ese estímulo nos dispara un pensamiento; y a partir de éste, vamos hilando ideas que nos llevan a actuar. Entre el estímulo recibido y el pensamiento se encuentra la creencia. Lo que Epicteto (50 d. C.) explicó: “ Los hombres se ven perturbados, no por las cosas, sino por las opiniones sobre las cosas ”. Esas opiniones se construyen a lo largo de nuestra vida, y les damos forma con nuestro lenguaje. Ese lenguaje, es el resultado de nuestras relaciones con otras personas y con nosotros mismos. Si éstas relaciones han sido saludables, también lo será nuestro lenguaje, y éste se hará aun más saludable, imp...

El pasado nos traiciona

“Cuando pienso en lo que viví, me pongo muy triste” , me cuenta María. Mientras cruza los dedos de sus manos como queriendo atrapar ese recuerdo y ahogarlo. “Usted no se imagina lo que sentía, cuando mi padre me lanzaba esas palabras tan duras, tan violentas; se olvidaba de que yo apenas tenía doce años y ni siquiera sabía a lo que se refería” . La escucho con atención, viajo con ella en el tiempo, y aparezco ahí parado, al lado de la mesa; y casi puedo escuchar a su padre derramando odio contra su hija, con palabras sin sentido, que en realidad parecía que no iban destinadas a la ella, sino a su esposa, quien lo abandonó hace un año, por golpearla sistemáticamente por más de diez años. La violencia del padre transformó la construcción natural del mundo de María; ahora ella dice que ya no confía en los hombres, y que tiene miedo de que alguno la maltrate, a pesar de que nadie lo ha hecho aún. María vivió condicionada por la relación violenta con su padre, y a pesar de que ahora...

Dejar un legado

Un legado puede ser material o inmaterial, y que se transmite de generación en generación. Cuando este legado o herencia es material, lo aprovechamos, disfrutamos, lo compartimos, hasta que se termina. Cuando el legado es inmaterial, se vuelve inmortal, y podría ser el camino a la sabiduría. ¿Pensamos en dejar a los que amamos y al mundo, un legado inmaterial? ¿Con que frecuencia lo pensamos? Nuestros padres nos enseñaron cómo comportarnos frente a situaciones específicas, cómo reaccionar ante las circunstancias de la vida, incluso nos enseñaron cosas que ellos no sabían que lo estaban haciendo. Es decir, nos dejaron su legado, tal cual ellos quisieron hacerlo: éste legado es el que ahora compartimos, no sólo con nuestra familia, sino con amigos, compañeros de trabajo y con la sociedad en general. Ser conscientes de nuestro comportamiento, evaluarlo, reformularlo y modificarlo es un buen inicio para construir y dejar un legado saludable a los demás. Somos conscientes de...

Tener un propósito de vida

Propósito se define como “la determinación firme de hacer algo”, “objetivo que se pretende alcanzar”. Cuando hablamos de propósito de vida nos referimos a eso que queremos alcanzar a lo largo de nuestra vida, como un proceso cambiante y no como un fin en sí mismo. El propósito de vida involucra deseos, sueños, metas, acciones, intenciones, sentimientos y todo lo profundo que contenemos en nuestro ser y que es capaz de activarnos. Sirve para impulsarnos y motivarnos día a día, y sobre todo para no distraernos con aquello que no agrega valor a nuestras vidas. El propósito de vida es el alimento de nuestro ser interior. Podemos construir nuestro propósito de vida usando las enseñanzas que nos dejaron experiencias previas, en lo posible aquellas enseñanzas producto de experiencias plenas en donde nos hayamos sentido felices, por ejemplo. En ellas, identificamos palabras o frases que traduzcan ese sentimiento (que son producto del recuerdo de esa vivencia), y las anotamos a modo de tor...

Comunicarnos mejor

Los seres humanos no podemos permanecer aislados ni mucho menos sin comunicarnos. A través de la comunicación expresamos ideas, traducimos nuestros sentimientos; la comunicación nos permite relacionarnos unos con otros; en general, vivir en sociedad. La comunicación es importante porque nos ayuda a construir mejores relaciones con otros: entre los miembros de una familia, entre parejas, entre amigos, con nuestros compañeros de trabajo. De la calidad de la comunicación depende el tipo de relación que queremos construir. Muchas familias, por ejemplo, presentan serios problemas con la comunicación, lo que los lleva a tener otros problemas como la falta de respeto, deshonestidad, incluso la violencia verbal. Una forma útil para mejorar nuestra comunicación, es ser conscientes del mensaje que queremos transmitir; conscientes del medio que elegimos para hacerlo llegar y de nuestra intención. Todas las personas no tienen la misma habilidad para escuchar; de hecho, escuchar ...

¿Cómo definir metas claras?

Mientras las personas sepan claramente qué quieren hacer en su vida, éstas se sienten motivadas. Cuando no tienen tan claro el panorama, surge confusión. Es importante saber definir metas claras para evitar esa confusión que nos conduzca probablemente a tomar malas decisiones. Las metas claramente definidas hacen la diferencia entre los resultados que obtienen las personas. Aquellas capaces de definirlas claramente hacen que su jornada diaria sea más llevadera, relajada, y, sobre todo, son conscientes de qué es lo que han hecho y lo que les falta hacer. Para definir metas claras, nos sirve analizar nuestra necesidad y nuestra realidad actual. “¿Qué requiero para mejorar mi desempeño como atleta?” “¿Qué recursos necesito para que mi equipo de trabajo mejore sus resultados?” “¿Estoy estudiando lo suficiente como para obtener un buen resultado en el examen final?” Son ejemplos de preguntas que nos llevarán a tomar conciencia de qué es lo que estamos haciendo ahora, pero también está...